sábado, 13 de junio de 2015

cuento: escondites



Un niño estuvo varios días observando el recorrido de un gusanito en su jardín. Tenían un gran árbol, una morera y al niño le interesó un gusano en especial. Durante semanas lo espió a corta distancia: lo miró masticar las hojas, lo vio cambiar de piel, de color y de forma, lo vio crecer y lo vio enredarse en una seda fina hasta quedar completamente cubierto. El niño estaba desorvitado, varias nosches las pasó junto al capullo, observaándolo con una veladora. Hasta que un día cansado y tratando de comprender al pequeño gusano oculto, decidió presentarse y explicar quien era.
  • ¡Sólo quería ser tu amigo, no temas, sal de ahí, no te quería hacer daño!- le rogaba dulcemente.
De pronto del blando capullo se asomaron unas patas de otro bicho y rompieron aquella capa, de la que salió volando una polilla muy grande que le revoloteó tras las orejas.

El niño no podía hablar, aquello era sorprendente, la mariposa le había revelado un gran secreto.

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